
Paso entrecortado
tiembla el cuerpo
rechinan los labios
parada obligatoria delante del espejo
reflejo cansado
de seguir adelante
Rosa dormida
que no siente los dedos
de espinas, que rompen
como hojas resecas
el cáliz de su esperanza
Detenida en una zozobra
malvive entre ortigas
flor que trepa hasta quemarse
en la cúspide de una llama
Flor de rojo ardiente
coral con alas de olvido
anclada siempre en la orilla
de una pendiente desdibujada
Pétalos de fuego
en un camino acerado
sembrado de culpas y rimas
que nacen como escarcha
Roja rosa de labios sedientos
sin boca que beba de sus lágrimas
ni rocío de terciopelo
que le acaricie de madrugada
Esquivando la mirada apartada
levantando paredes,
entre andamios de palabras
Alrededor del cuerpo
separados un mundo
de la piel que espera
los dedos son hielos
que lastiman
Escapó el calor de las manos
de los ojos que brillaban
sólo queda una ascua
medio ensombrecida
y ya no quema
Tantos días sin sol
tantas lluvias negras
sobre mediodías perdidos
que la tierra se muere
llorando
en las nubes que oscilan
sin pausa
sin melodía
Sobre los tejados cae la noche
y nunca llego a saber la verdad
si el corazón aún late
o la vida me alejó de ti
Una lágrima de lluvia
sin cesar se balancea
en la esquina de mis ojos perdidos
llenos de ausencias
Trazo flechas en el aire
ilusiones fugaces en los dedos
sin encontrar un nuevo día
que me devuelva los colores
de los sueños...
tiembla el cuerpo
rechinan los labios
parada obligatoria delante del espejo
reflejo cansado
de seguir adelante
Rosa dormida
que no siente los dedos
de espinas, que rompen
como hojas resecas
el cáliz de su esperanza
Detenida en una zozobra
malvive entre ortigas
flor que trepa hasta quemarse
en la cúspide de una llama
Flor de rojo ardiente
coral con alas de olvido
anclada siempre en la orilla
de una pendiente desdibujada
Pétalos de fuego
en un camino acerado
sembrado de culpas y rimas
que nacen como escarcha
Roja rosa de labios sedientos
sin boca que beba de sus lágrimas
ni rocío de terciopelo
que le acaricie de madrugada
Esquivando la mirada apartada
levantando paredes,
entre andamios de palabras
Alrededor del cuerpo
separados un mundo
de la piel que espera
los dedos son hielos
que lastiman
Escapó el calor de las manos
de los ojos que brillaban
sólo queda una ascua
medio ensombrecida
y ya no quema
Tantos días sin sol
tantas lluvias negras
sobre mediodías perdidos
que la tierra se muere
llorando
en las nubes que oscilan
sin pausa
sin melodía
Sobre los tejados cae la noche
y nunca llego a saber la verdad
si el corazón aún late
o la vida me alejó de ti
Una lágrima de lluvia
sin cesar se balancea
en la esquina de mis ojos perdidos
llenos de ausencias
Trazo flechas en el aire
ilusiones fugaces en los dedos
sin encontrar un nuevo día
que me devuelva los colores
de los sueños...




4 comentarios:
Yo creo que volverán.
Un beso
Bellos sentires del corazón,siempre un placer pasarme.
Saludos y abrazos.
Así se lee mucho mejor. Merci !!
Una lluvia melancólica que dará paso a un nuevo día...
Un beso
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